Una IA que toma los pedidos por teléfono o por WhatsApp, ofrece algo más en cada pedido, confirma la dirección, lo manda solo al panel de cocina y le avisa al cliente cómo viene. Nadie tiene que dejar la cocina para atender.
Probá tocar un estado: la IA le avisa al cliente por WhatsApp.
Varias llamadas y mensajes a la vez, aunque sea sábado a las 21 h y estén todos con las manos ocupadas. Sin sumar a nadie.
En cada pedido ofrece bebida, postre o un extra. Un humano apurado casi nunca lo hace.
Guarda nombre, dirección y lo que pidió. Si vuelve a llamar o escribir del mismo número, le ofrece lo mismo de la última vez.
Repite el pedido y la dirección antes de confirmar, y lo manda escrito al panel con el total.
Se arma para por donde más pedidos entran. Todo cae en el mismo panel, con la Caja del día.
En el panel marcan si está en cocina, demorado o si ya salió. La IA le avisa al cliente sola, y si llama a preguntar, le responde sin molestar a nadie.
Desde el celular cambia precios o marca algo sin stock, y la IA deja de ofrecerlo al instante.
Demo de ejemplo: la carta, los precios y los clientes son inventados. Se arma con la carta, los precios y los horarios reales de tu local.